domingo, 20 de junio de 2010

Blanca y Radiante va la Novia... desde 1840

Sí, el primer vestido de novia blanco no vio la luz hasta 1840 y fue confeccionado para la boda de la reina Victoria de Inglaterra con el príncipe Alberto.
Hasta ese momento los vestidos de novia eran habitualmente negros y el blanco encaje se reservaba sólo para el velo, asociado tradicionalmente a la castidad, símbolo de pureza, inocencia y feliz comienzo.




Esta innovación no fue recibida con entusiasmo debido a que el blanco era el color del luto en Francia.

La moda de la blanca novia fue imponiéndose lentamente hasta generalizarse en Europa bien entrado el siglo XX, después de la primera guerra mundial y favorecido por el furor de los locos años 20, cuando todo lo nuevo y diferente era objeto de culto.