El vestido de novia de Catherine Middleton


A pesar del desmentido inicial, finalmente, fue Sarah Burton para Alexander McQueen la encargada de diseñar el vestido de Catherine Middleton. Burton se manifestó honrada por el encargo y orgullosa por los resultados alcanzados, que comparte con todo su equipo.





El vestido, elegante y modesto en sus dimensiones, de color marfil y escote "V" destacó la figura de la novia y cosechó elogios rápidamente en todo el mundo. La cola y el corpiño estaban decorados con un aplique de encaje floral, realizados con una técnica que se originó en Irlanda en los años veinte y aplicado a mano por artesanas de la Real Escuela de bordado, radicada en el palacio de Hampton Court.
El corpiño de satén, que marcaba la cintura y estaba ligeramente almohadillado a la altura de las caderas, se inspira en la tradición de corsetería victoriana, y ha sido uno de los sellos distintivos de las creaciones de la casa McQueen.
En la espalda llevaba cincuenta y ocho botones recubiertos de organdí, e incluso los zapatos de la novia se realizaron a mano por el equipo de Sarah Burton.



El ramo de la novia destacó por las tradiciones que representaba en su diseño floral, como el elegido para el encaje del vestido de la nueva duquesa de Cambridge, que incorpora los cuatro emblemas florales del Reino Unido: la rosa de Inglaterra, el cardo de Escocia, el narciso de Gales y el trébol de Irlanda.



El equipo de Alexander McQueen también realizó el diseño vistió Philippa Middleton, hermana y dama de honor de la novia, muy elogiado por su sencillez, belleza y originalidad.