lunes, 19 de marzo de 2012

¿Cómo ser billionaria vendiendo fajas?


En la portada de Forbes del mes de marzo, a sus 41 años, Sara Blakely es la mujer más joven en unirse a la lista mundial de este año de multimillonarios sin la ayuda de un marido o una herencia. Ella es parte de un pequeño club de élite de mujeres estadounidenses que generan un valor de diez cifras por sí solas, como Oprah Winfrey y Meg Whitman.

Spanx comenzó como un espectáculo de una sola mujer.

En su primer año, Sara Blakely enseñaba su nueva invención en una mesa plegable en el vestíbulo de Neiman Marcus, con dos fotos gigantes de su propio trasero enfundado en unos pantalones color crema. 
En una de las fotos, las braguitas que llevaba debajo _de una marca muy conocida_ eran vergonzosamente evidentes, mientras que en la otra, sus bragas Power Spanx de $30 eran totalmente invisibles!

Cuando empezó, llevó los mismos pantalones color crema durante 3 años, por que necesitaba todo el dinero para crear Spanx y promocionarla, apenas US$5.000. Trabajó como dependienta de 9 a 5 y actuaba como comediante por las noches. 
En su camino como empresaria confiesa haber tenido que superar 3 fobias: miedo a las alturas, miedo a volar y miedo escénico.

Hoy, su marca Spanx es a la ropa interior que moldea el cuerpo (shapewear), como Kleenex a los pañuelos de papel: una marca que es sinónimo de la categoría que representa.

Katherine Heigl o Gwyneth Paltrow han comentado que todas las chicas en Hollywood las llevan, incluso las más voluptuosas como Jennifer Lopez, Eva Longoria, Beyonce and Katy Perry.


En los últimos meses cuatro bancos de Wall Street han valorado Spanx a un promedio de US$1 mil millones, una suma que Forbes ha corroborado con la ayuda de analistas de la industria. Blakely posee el 100% de la empresa, tiene cero deudas, nunca ha tenido inversión externa y no ha pagado un centavo en publicidad.

Durante los dos últimos años, Spanx ya no depende tanto de la cara y otras partes del cuerpo de Blakely- para mantenerse por delante de un puñado de imitadores. La compañía ha incorporado un equipo de 125 trabajadores, de los cuales sólo 16 de ellos son hombres y para quienes ha comenzado a desarrollar una gama de productos.

Vende una gama de 200 productos en 11.500 tiendas departamentales, boutiques y tiendas online en 40 países. Distribuidores de todo el mundo claman por entrar en su lista de comercio especializado.